La decoración que propone Crack Hogar ha conseguido hacerse su hueco en los hogares españoles. No sólo ha mantenido sus aperturas sino que ahora se ha propuesto aumentarlas. Así lo explica
Eduardo Moreno, director general de la marca catalana, que hace referencia a la inversión inicial requerida para franquiciar una tienda de la cadena. Cada tienda supone una inversión aproximada de
45.000 euros, a cambio de los cuales, la central aporta sus productos al nuevo franquiciado por adelantado. Con esta fórmula, la compañía pretende consolidar su red a través de la franquicia. Tal y como informan desde elEconomista, la compañía se encuentra en plena fase de crecimiento en España, añadiendo que Crack Hogar cerrará 2010 con 30 tiendas, de las que
25 serán
franquicias.
Los cinco millones de euros facturados en 2009 son un punto a favor para la expansión de la red, ya que supusieron un incremento del 25% respecto a 2008. Para 2010, las previsiones del director general son positivas. “Hasta la fecha se registra un 3% más de ingresos que el año pasado, por lo que se contempla superar la cifra anterior”, apunta Eduardo Moreno.